Manuel Alejandro Díaz
Vanilla smile and a gorgeous strawberry kiss.
sábado, 6 de septiembre de 2014
Tú
sábado, 31 de mayo de 2014
Es aquí donde él le da un paseo en su reloj gigante hecho de minerales que encontró en marte. Atravesando los inmensos canales de marte ella le ruega que salve el planeta y él le responde: "El universo ni siquiera lo notara. Sólo mira a tu alrededor, marte está muy bien con unos pocos microorganismos, es una topografía cambiante, moviendose y transformando todo desde hace diez mil millones de años, entonces dime, ¿cómo se mejoraría esto con una tubería de gas, con un centro comercial?" En este momento, espectro de seda decide bajarse del reloj levitante y Dr.Manhattan decide devolverla a la tierra , pero antes ella le pide que vea el mundo como ella, pero él le dice que mejor ella vea como lo ve él, así que la toca y puede ver su pasado y su futuro, dándose cuenta que la vida de ella es casi un milagro, ya que él no cree en milagros. Espectro de seda fue producto de una violación y termino siendo la novia de él. Dr. Manhattan describió ese suceso como "Oxígeno que se transforma en oro" cosa que ni él ha podido presenciar, después de todos estos eventos el baja para presenciar los ya anteriormente mencionados y vuelve a marte con el plan de crear vida.
lunes, 15 de octubre de 2012
Compadre
miércoles, 8 de junio de 2011
El satanismo y el éxito.
Ya casi era media noche y la luna llena estaba en lo más alto del cielo, su tenue luz chocaba con los viejos árboles del parque y creaba extrañas sombras que parecían seres monstruosos que iban con el viento. Era el momento que más había esperado Max, tenía todo preparado y memorizado bien que iba a hacer. Ojo de gato, pata de araña, cerebro de rana, un pelo de la cabeza, un poco de azafrán y claro no podía faltar sangre de perro. Apago la luz y prendió las 15 velas a su alrededor, faltaban pocos minutos para la doce y tenía el libro en mano, unas pocas palabras y todo estaría hecho.
No era cualquier rito, era uno que hace rato andaba buscando, uno que lo tomó sin dudarlo dos veces. No era su mejor momento, al parecer la vida no le estaba sonriendo, perdió su trabajo y su novia lo abandonó. Max era escritor, no de los mejores pero tampoco de los peores; ganaba lo suficiente para vivir una vida tranquila y disfrutaba de vez en cuando con su querida novia Aria, ella era hija de un reconocido abogado de la ciudad. Unos meses atrás la editorial de Max lo contactó para decirle que sus libros no habían tenido buenas ventas y que debía escribir algo bueno, de lo contrario perdería el contrato con ellos. Max se esforzó escribiendo 3 libros durante 5 meses, día y noche escribiendo; dormía poco y poco a poco se fue encerrando en un mundo donde solo existía el y sus libros. Aria no comprendía cuán importante eran esos libros para Max, estaba cansado de que el no tuviera tiempo para ella y le advirtió que si no conseguía que la editorial le dejara un contrato permanente lamentablemente lo dejaría. Aria venía de la sociedad alta y vivir con un fracasado era mal visto por su familia. Max no contó con la ayuda de su novia, se valía del café para prolongar sus energías por la madrugada; Soñaba despierto con dormir plácidamente en su cama con Aria.
Faltando solamente 2 semanas para la entrega de sus libros y otras 2 para la publicación de la primera impresión, desparramó todas sus energías e imaginación en darle un buen final a cada historia. Una triste historia de amor, Un sobreviviente de un navío perdido en una isla desierta y el asesinato de una familia recién llegada a un pueblo misterioso; Esos eran los contenidos de los tres libros que sufrió escribiendo desesperadamente para salvar lo que una vez le había costado casi todo. Su contrato con la editorial, una de las más reconocidas a nivel nacional, no era fácil de conseguir. No lo hacía por el dinero, en otra editorial podría haber ganado unos dólares menos de lo que estaba ganando actualmente y con eso era suficiente para vivir, lo hacía por la fama y aún más por la aprobación de los padres de su novia; el buen visto de los demás. Finalmente logró terminar sus libros y los entregó a su editorial, esperó junto con Aria las dos semanas que quizás fueron las más angustiantes de su vida, pasado el momento, se montó en su carro y viajo por alguna de las estanterías de la ciudad en unas sus libros estaban totalmente intactos, en otras logró ver que sus libros estaban siendo comprados, regresó a la casa más confuso de lo que salió.
No importaba lo que había visto de todas formas, la última palabra la tenía el jefe de su editorial. Un adinerado empresario de la sociedad, el cual se aprovechaba de la literatura, el cual era obvio que no conocía de escritura; jamás leía los libros que sus escritores redactaban. Tenía tres críticos a su merced para que le ayudarán a darle una opinión y de todas formas la única opinión que tomaba enserio era la de la lista de ganancia. No le importaba llenar las calles de absurdas historias de vampiros y cuentos de hadas con tal de ganarse una buena suma de dinero. Max sabía que no tenía que ser un buen escritor para ganarse la confianza de su jefe, con tal de que sus libros les gustasen a los insaciables grupos de lectores ineptos. Sabía que la escritura se había convertido en un circo y él tenía que protagonizar el acto principal.
Poco después Max recibió un llamado de su jefe, era inminente había perdido su trabajo. Colgó inmediatamente y se quedó estático durante unos minutos, le pasó por la cabeza que podía conseguir otro trabajo pero la imagen de su novia partiendo y la imagen que los demás perderían al darse cuenta que sus libros ya no saciaban los absurdos gustos de los consumidores, lo hicieron explotar en una angustia y desesperación, su mente se lleno de cólera y su corazón palpitaba más de lo normal, ya era de noche y sabía lo que le iba a venir encima. Decidió emborracharse y se mantuvo así durante dos días; Al día siguiente se levantó buscando que comer, solía salir a comer con Aria. Jamás preparaba algo por sí solo, entonces decidió cambiarse para ir a conseguir el desayuno, En eso entro Aria a su departamento, Max sólo logro ver un sentimiento en la cara de Aria, decepción. Estaba decepcionada y aún cuando ya sabía lo que iba a ocurrir, no duró en empacar sus cosas e irse, lo último que le dijo fue “No te imaginas lo que me van a decir mis padres” Max no lo podía creer y pensó aún cuando Aria era mayor de edad le pesaban las opiniones de los demás, entonces entendió que Aria era como él y que así como el no iba a dejar de ser así tampoco Aria.
Ya estaba tarde y Max se encontraba en la biblioteca principal de su ciudad, allí estaba totalmente seguro de encontrar lo que quería, una solución a lo que quería, fama y consigo que su novia volviera o atraer a alguien que llenara el espacio que alguna vez lleno. La tecnología de la biblioteca le permitía a Max buscar el tema que quisiera desde un ordenador, la luz del pasillo era poca y el reflejo de la pantalla le daba en la cara, se podía notar el desespero de Max pero también se notaba que no iba dejar de buscar lo que quería hasta encontrarlo. Recetas, Recetas de pasteles, recetas del amor, recetas del triunfo. Puso todo lo que se lo ocurrió en el buscador virtual de la biblioteca y lo único que encontró fue un absurdo libro de superación personal. Ya cansado de buscar y a poco tiempo de cerrar la biblioteca decidió preguntar en recepción; La pregunto a la bibliotecaria “Discúlpeme señora donde puedo encontrar un libro con rituales”. La señora no demoró en reconocerlo y le dijo “Vaya, pero si es un escritor en una Biblioteca, no andarás buscando historias que copiar. Sé que no te fue bien con sus últimos libros y se nota usted un poco desesperado”. Max bajo su cabeza y dijo “Vengo a buscar un libro para despejar mi mente, esos libros de miedo y sobrenaturales están de moda”. La bibliotecaria le comentó que había una sección de la biblioteca que está cerrada por que son libros muy antiguos que aún no están organizados en el panel virtual de búsqueda; Max le pidió el favor de que le prestase las llaves de tal sección y la bibliotecaria acepto pero le recomendó hacerlo rápido porque ya casi era hora del cierre del lugar, además dijo que no podía prestarle ningún libro de esa sección. Max busco rápidamente lo que necesitaba, no fue hasta que observo lo más alto del anaquel que encontró lo que deseaba un libro titulado “La biblia negra”. Max sabía que no podía llevársela, pero él llevaba consigo un libro de otra sección y lo dejó donde estaba la biblia negra; se lo escondió en su abrigo fue donde la bibliotecaria y le dijo “no encontré nada aparte ya tengo mucho sueño” Max se fue afanado del lugar llego su casa y se preparó para la lectura del libro.
La biblia negra contenía cientos de rituales y cada uno para diferentes cosas con diferentes resultados. Max escogió el que mejor y más fácil le pareció. Para su suerte el viernes de esa semana era Luna llena. El momento perfecto para su ritual, los días anteriores se los tomó para conseguir lo necesario para completarlo con éxito.
Era el momento todos los ingredientes estaban en su lugar, Max procedió a mirar su reloj eran las doce en punto y seguido comenzó la lectura del ritual, las palabras estaba en otro idioma quizás en latín pero Max leyó lo mejor que pudo. No fue tan difícil como lo pensó, se calmo y soltó un gran suspiro, de repente sintió la calma absoluta, la noche era más fría de lo que solía ser, sintió una presencia en el cuarto, Max no sabía nada del tema pero por su fama hubiera hecho cualquier cosa. De repente su vista se nublo, la luz se apagó y se desmayó. A la mañana de ese mismo día se levantó en su cama con unas ganas de escribir insaciables. Desde entonces Max ha escrito quince libros con un éxito best seller, vive con Aria y es más feliz que nunca, su fama no había visto un punto tan alto en su carrera y el dinero es lo que le sobra. Desde entonces Max se levanta cada mañana sabiendo que cada día es un día menos para pagar su deuda, un día menos para pasar el resto de su vida pagando el éxito que tanto buscó. Un día menos para devolver lo que alguna vez le perteneció y ya no es de él. Su alma.